• Home
  • Parroquia
  • Domingos y Festivos

XVIII domingo del T.O. (A) (3 de agosto de 2014)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.50 (2 Votes)

panes

Milagro de la multiplicación de los panes y los peces
(San Mateo 14: 13-21)

El relato evangélico de la multiplicación de los panes y los peces en S. Mateo comienza con la reacción de Jesús cuando se enteró que Juan Bautista había sido decapitado por Herodes: “Jesús se alejó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado”.

El Señor estaba triste y conmovido por la muerte de su primo Juan, quería estar solo y meditar.

“Pero cuando llegó a la otra orilla, una multitud se reunió junto a Él y sus discípulos”.

El Señor se olvidó de sí mismo para ocuparse de cuantos habían acudido a Él. Curó a los enfermos y se compadeció de todos.

Ante el sufrimiento y la necesidad de los demás, tenemos que hacer como Jesús: olvidarnos de nuestros problemas y atender a quien nos necesite.

Llegada la tarde los discípulos le dijeron a Jesús: “despide a la muchedumbre para que vayan a las aldeas y compren alimentos”

Los discípulos al ver a tanta gente que no había comido, optaron por la solución más fácil para ellos. “Que se vayan a las aldeas y compren comida”. Esta actitud de los discípulos es muy frecuente; en lugar de afrontar los problemas e intentar darle una solución, quitarse el problema de encima.

En cambio Jesús hace frente al problema: “Dadles vosotros de comer”.

Ante esta petición de Jesús los discípulos se vieron totalmente incapaces: “sólo tenemos cinco panes y dos peces”.

Les faltó fe. Si Jesús les había dicho que les dieran de comer es porque estaba en su mano poderlo hacer. ¡Cuántas cosas nos pide Jesús que hagamos, pero no nuestra falta de fe no se hacen!

Continue Reading

Print Email

San Pedro y San Pablo (29 junio)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.83 (3 Votes)

pedroypabloCada 29 de junio, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, recordamos a estos grandes testigos de Jesucristo y, a la vez, hacemos una solemne confesión de fe en la Iglesia una, santa, católica y apostólica.

Pedro, el amigo frágil y apasionado de Jesús, es el hombre elegido por Cristo para ser “la roca” de la Iglesia: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” ( Mt 16,16). Aceptó con humildad su misión hasta el final, hasta su muerte como mártir. Su tumba en la Basílica de San Pedro en el Vaticano es meta de millones de peregrinos que llegan de todo el mundo.

Pablo, el perseguidor de Cristianos que se convirtió en Apóstol de los gentiles, es un modelo de ardoroso evangelizador para todos los católicos porque después de encontrarse con Jesús en su camino, se entregó sin reservas a la causa del Evangelio. Se dice que es uno de los hombres que más amaron a Jesucristo.

Continue Reading

Print Email

Domingo II de Cuaresma (A) (16 marzo 2014)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.50 (2 Votes)

Jesus transfiguration C

(San Mateo 17: 1-9)

La liturgia de la Palabra nos presenta en el día de hoy el evangelio de la Transfiguración del Señor en el Monte Tabor. Sólo tres discípulos: Pedro, Santiago y Juan estaban presentes cuando ocurrió el hecho.

Durante la transfiguración del Señor, estos discípulos fueron “capaces” del ver a Jesucristo con toda su gloria y majestad tal como lo veremos en los cielos. Ante tal visión, los discípulos quedaron extasiados y llenos de alegría: “Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, una para Moisés y otra para Elías” (Mt 17:4). Así será nuestra experiencia en el cielo si somos capaces de mantenernos fieles al Señor durante esta vida.

Pero Jesús no sólo quiere que seamos felices en el cielo, sino que también quiere que empecemos a gozar de esa felicidad sobrenatural aquí en la tierra. De hecho, hay realidades maravillosas que nos rodean, y que para muchos pasan desapercibidas. Por ejemplo: la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía; la presencia continua de nuestro ángel guardián junto a nosotros; la inhabitación de la Santísima Trinidad en el alma de la persona que se encuentra en estado de gracia; el infinito poder de nuestra oración; el delicado y tierno amor que nos tiene Jesucristo y su Madre Santísima, y muchas cosas más.

Si fuéramos más conscientes de esas realidades, también nosotros comenzaríamos a experimentar aquí en la tierra, aunque sólo a modos de primicias, la alegría del cielo. Nuestra alma no estaría tan ansiosa por buscar los bienes terrenos. El Señor nos decía: "Buscad el reino de Dios y su justicia, lo demás se os dará por añadidura". (Mt 6:33)

Continue Reading

Print Email

Domingo VII T.O. (A) (23 febrero 2014)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.00 (2 Votes)

Cristocrucificado C

Mateo  5: 38 - 48

«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.  Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra:  al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto;  y al que te obligue a andar una milla vete con él dos.  A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. 

«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.  Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,  para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. 

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?  Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles?  Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.  

En el evangelio de hoy el Señor nos habla claramente del nuevo modo de proceder que Él espera de los cristianos: "Habéis oido que se dijo... pero yo os digo". ¿De dónde le viene al cristiano la fuerza para actuar de ese modo? De la gracia santificante.

El cristiano es en realidad un ser diferente al resto, pues ha sido dotado de la fuerza del lo alto para obrar al modo divino. Es por ello que el Señor nos dice: "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto". Si no obramos de ese modo, seremos iguales que los fariseos y publicanos.

Así pues, hemos de amar al que nos persigue y ofende. Ya Jesús nos lo enseñó cuando estaba clavado en la cruz: "¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".

Print Email

Domingo VI del T.O. (A) (16 de febrero de 2014)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.75 (2 Votes)

ama-a-Dios

San Mateo  5: 17 - 37

«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.  Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.  Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.  «Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. 

«Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal.  Pues yo os digo....

En las últimas semanas el Señor nos ha estado hablando con mucha claridad de nuestra salvación y de cómo ser felices. Hace dos semanas nos proponía el mensaje nuclear para un cristiano: "Las Bienaventuranzas". Todos aquellos que las vivan pueden estar seguros de ser felices en la tierra y de alcanzar el Cielo.

La última semana nos hablaba de qué es lo que Él esperaba de nosotros sus discípulos: Sed sal de la tierra y luz del mundo; para darle sabor, preservarlo de la corrupción e iluminarlo para que los hombres puedan reconocer a Dios a través de nuestras buenas obras.

En el Evangelio de hoy el Señor habla con gran firmeza y claridad. Critica duramente a aquellos que actúan como los fariseos: buenos en apariencia, pero corruptos en el corazón. El Señor insiste en que hemos de cumplir con sus mandatos y preceptos; pero eso no es suficiente, el cumplimiento auténtico de la ley nos ha de llevar a una conversión y a un cambio profundo en el corazón y en la vida.

Continue Reading

Print Email

More Articles ...