• Home
  • Parroquia
  • Domingos y Festivos

Domingo XXXII del T.O (B) (11 noviembre 2018)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.83 (3 Votes)

viudapobre

Mc 12: 38-44

En su enseñanza les decía: Guardaos de los escribas, que gustan de pasearse con rozagantes túnicas, de ser saludados en las plazas y de ocupar los primeros puestos en las sinagogas y los primeros asientos en los banquetes, mientras devoran las casas de las viudas y simulan largas oraciones. Estos tendrán un juicio muy severo. Estando sentado frente al gazofilacio, observaba cómo la multitud iba echando monedas en el tesoro, y muchos ricos echaban muchas. Llegándose una viuda pobre, echó dos leptós, que hacen un cuadrante, y llamando a los discípulos, les dijo: En verdad os digo que esta pobre viuda ha echado más que todos cuantos echan en el tesoro;" pues todos echan de lo que les sobra; pero ésta, de su miseria, ha echado todo cuanto tenía, todo su sustento."

“Guardaos de los escribas, que gustan de pasearse…, estos tendrán un juicio muy severo”

En el evangelio de hoy el Señor nos avisa primero de todo para que tengamos cuidado de aquellos que llevan una vida hipócrita; aparentan ser piadosos y devotos de Dios, pero en su corazón son algo muy distinto, pues se valen de su condición para sacar provecho a las personas.

“Estando sentado frente al gazofilacio, observaba cómo la multitud iba echando monedas en el tesoro”

Es curioso pero al Señor le gustaba observar el comportamiento de las gentes para luego analizarlo y sacar una enseñanza.

“…la multitud iba echando monedas en el tesoro, y muchos ricos echaban muchas”

Continue Reading

Print Email

Domingo XXXI del T.O. (B) (4 noviembre 2018)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 5.00 (1 Vote)

amaos los unos a los otros

(Mc 12 28-34)

"Acercóse uno de los escribas que les había oído y, viendo que les había respondido muy bien, le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?»Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos.» Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que El es único y que no hay otro fuera de El, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.» Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas".

Un escriba se acercó a Jesús para preguntarle cuál era el mandamiento más importante que un creyente tenía que cumplir. Jesús le respondió que lo más importante que tenía que hacer una persona sobre la tierra era amar a Dios con todo su ser y a resultas de su amor a Dios,tenía que amar al prójimo como a sí mismo.

Todos los mandamientos están incluidos en el primero; de tal modo que si faltamos a cualquiera de los mandamientos también estamos faltando al primero, pues hemos puesto otras cosas antes que a Dios.

Continue Reading

Print Email

Domingo XXX del T.O. (B) (28 octubre 2018)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 5.00 (1 Vote)

hqdefault

(Mc 10: 46-52)

“Al salir ya de Jericó con sus discípulos y una crecida muchedumbre, el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego que estaba sentado junto al camino, oyendo que era Jesús de Nazaret, comenzó a gritar y decir: ¡Hijo de David, Jesús, ten piedad de mí! Muchos le increpaban para que callase; pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten piedad de mí!" Se detuvo Jesús y dijo: Llamadle. Llamaron al ciego, diciéndole: Animo, levántate, que te llama. El arrojó su manto y, saltando, se llegó a Jesús. Tomando Jesús la palabra, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le respondió: Señor, que vea. Jesús le dijo: Anda, tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino”.

“Al salir ya de Jericó con sus discípulos y una crecida muchedumbre”

El Señor tenía un gran poder para atraer a las muchedumbres. Su personalidad, sus enseñanzas, sus milagros, eran cosas poco comunes. Las personas se sentían cautivadas al conocerle. Si nosotros no hemos sido “cautivados” todavía por Cristo probablemente es porque todavía no le conocemos.

“…un mendigo ciego que estaba sentado junto al camino, oyendo que era Jesús de Nazaret, comenzó a gritar y decir: ¡Hijo de David, Jesús, ten piedad de mí!”

La ceguera es lo que hizo que este hombre buscara a Jesús. El Señor se vale en muchas ocasiones de nuestras limitaciones para que así: primero reconozcamos que necesitamos y ayuda; y segundo, busquemos a Aquél que nos puede ayudar.

El Señor bien sabía cuál era la necesidad de ese hombre que se le acercaba gritando, pero quería oírle pedir (rezar). Jesús también reconoce las nuestras, pero le gusta oír las cosas que le decimos cuando, movidos por nuestra necesidad, acudimos a Él.

Continue Reading

Print Email

Domingo XXIX del T.O. (B) (21 octubre 2018)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.75 (4 Votes)

29Ordinario

(Mc 10: 35-45)

“Entonces se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, diciéndole: -Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir. Él les dijo: -¿Qué queréis que os haga? Y ellos le contestaron: -Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria. Y Jesús les dijo: -No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo bebo, o recibir el bautismo con que yo soy bautizado? -Podemos -le dijeron ellos. Jesús les dijo: -Beberéis el cáliz que yo bebo y recibiréis el bautismo con que yo soy bautizado; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo, sino que es para quienes está dispuesto. Al oír esto los diez comenzaron a indignarse contra Santiago y Juan. Entonces Jesús les llamó y les dijo: -Sabéis que los que figuran como jefes de las naciones las oprimen, y los poderosos las avasallan. No tiene que ser así entre vosotros; al contrario: quien quiera llegar a ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y quien entre vosotros quiera ser el primero, que sea esclavo de todos: porque el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en redención de muchos”.

 

“Entonces se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, diciéndole: -Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir”.

Es curioso que si comparamos este texto con el pasaje paralelo que nos trae San Mateo (Mt 20: 20-28), aquí son Santiago y Juan quienes le hacen la petición a Cristo; en cambio en San Mateo es la madre de ambos la que se acerca con sus hijos a Jesús para hacerle la petición. Estas pequeñas variaciones nos hablan de diferentes “tradiciones” a la hora de componer los pasajes del Nuevo Testamento. Es por ello que es normal que se vean pequeñas diferencias. Estas diferencias en ningún momento cambian la enseñanza final, y en el fondo hablan de la autenticidad de los Evangelios, pues si hubieran sido una “falsificación” ya se habrían preocupado de poner de acuerdo todos los textos en los que hay pequeñas diferencias.

 -“¿Qué queréis que os haga?”

Jesús siempre está dispuesto a escuchar nuestras peticiones.

-“Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria”.

Estas peticiones a veces pueden ser descabelladas, como en este caso, pero lo que sí podemos estar seguros es que el Señor nos responderá –antes o después- para darnos su enseñanza.

Continue Reading

Print Email

Domingo XXVIII del T.O. (B) (14 octubre 2018)

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.67 (3 Votes)

jovenrico

(Mc 10: 17-30)

“Salido al camino, corrió a él uno, que, arrodillándose, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no adulterarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, no harás daño a nadie, honra a tu padre y a tu madre. El le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús, poniendo en él los ojos, le amó, y le dijo: Una sola cosa te falta; vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme." Ante estas palabras se anubló su semblante y fuese triste, porque tenía mucha hacienda. Mirando en torno suyo, dijo Jesús a los discípulos: ¡Cuan difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen hacienda! Los discípulos se quedaron espantados al oír esta sentencia. Tomando entonces Jesús de nuevo la palabra, les dijo: Hijos míos, ¡cuán difícil es entrar en el reino de los cielos! Es más difícil a un camello pasar por el hondón de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios. Fijando en ellos Jesús su mirada, les dijo: A los hombres sí es imposible, mas no a Dios, porque a Dios todo le es posible. Pedro entonces comenzó a decirle: Pues nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido. Respondió Jesús: En verdad os digo que no hay nadie que, habiendo dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos por amor de mí y del Evangelio, no reciba el céntuplo ahora en este tiempo en casas, hermanos, hermanas, madre e hijos y campos, con persecuciones, y la vida eterna en el siglo venidero, y muchos primeros serán los últimos, y los últimos los primeros”.

“Salido al camino, corrió a él uno, que, arrodillándose, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?”

Según nos cuenta el evangelio un hombre, que estaba bastante interesado en ser bueno, se acerca corriendo a Jesús y se pone de rodillas ante Él. No hemos de olvidar nunca que aunque Él quiere ser nuestro amigo, es también nuestro Dios; por lo que nuestra actitud ante Él ha de ser de cariño y también de adoración. Adorar a Dios es un intento de ponernos a nosotros en nuestro lugar y a Él en el suyo. Es un reconocimiento de su divinidad. “Sólo ante Dios te arrodillarás”.

Se acerca a Jesús para preguntarle qué ha de hacer para alcanzar el cielo. Por el evangelio sabemos que ya cumplía los mandamientos; pero él se daba cuenta que le faltaba algo más. Y Jesús ahora se lo va a decir.

Continue Reading

Print Email

More Articles ...