Película: "Blade Runner 2049"

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Título original: Blade Runner 2049
163 min. | Ciencia ficción
Año: 2017
País: EE.UU.
Dirección: Denis Villeneuve
Valoración  Moral:   Rechazable.   Inmoralidad sexual, desnudez,    prostitución.
Tipo de Público: Mayores de 21 años con reparos. Algunas imágenes hieren la sensibilidad. Mejor verla editada como cine en casa.
 
Recensión
En Blade Runner 2049 han pasado ya treinta años de aquellos acontecimientos y la situación social no parece haber cambiado demasiado. Los Ángeles sigue siendo una megaurbe insalubre, casi siempre sumida en la bruma, la lluvia o la noche, en donde conviven todo tipo de dialectos y la vida hipermasificada se hace casi irrespirable. Tras un apagón generalizado tras el cual todos los archivos de la Tyrell Corporation se perdieron, ahora campea por la ciudad una actualizada versión de replicantes, los Nexus 8, creados por una nueva y sofisticada corporación biotecnológica heredera de la anterior, la Wallace Corporation, liderada por el enigmático Nandier Wallace. Uno de esos Nexus 8 es el Blade Runner KB36-3.7, llamado simplemente “K”, cuyo objetivo es “retirar” a replicantes fuera de control. Una misterioso hallazgo le pondrá sobre la pista de Rick Deckard, antiguo Blade Runner.
Estamos ante un film con algunos aciertos  pero con bastantes  fallos que mencionar.  Entre lo positivo está la puesta en escena que recrea,  ampliando y digitalizando de un modo increíble  la  especial estética del  Blade Runner del  82 : esa llovizna casi constante, la perdida de los horizontes,  la oscuridad, la vida de las ciudades presentada con tristeza, la mezcla de razas,  la falta de distinción entre replicantes y humanos  que  vuelve más complicada la supervivencia. La  fotografía  es  innovadora y sugerente; la escenografía  nos  ofrece un insólito universo visual.  Cuenta su historia con imágenes subyugantes (¡esa larga secuencia en la ciudad devastada por la radiación!), con un sonido ambiente atronador y envolvente que te deja pegado a la butaca y, por supuesto, con una puesta en escena de sabor añejo, que emocionará a los amantes del original de Ridley Scott.
Pero sobresalen las debilidades de un film extremadamente largo,  con escenas  que no dicen nada,  con una historia con poco  atractivo  que cae bastantes veces en el tópico y lo previsible.   De modo que deja de ser una cinta de acción  para convertirse en una cinta de tesis pero   con poca profundidad,  en los pensamientos en  el sentido de  la vida, la existencia del alma,  la identidad personal,  la muerte, la procreación. 
La solemnidad y preciosismo de las imágenes deja un poco de lado el ritmo y también el guión es confuso en algunos tramos. Si antaño algunos achacaron cierta pesadez al film original, hay que avisar de que en este caso las cosas pueden ponerse aún más difíciles para aquellos que esperen una película de acción, persecuciones y emociones al uso. Los fans, sin embargo, probablemente quedarán satisfechos, aun cuando serán inevitables desiguales comparaciones que no es cuestión de ponerse a enumerar aquí.
Desde luego que las emociones no son el punto fuerte del protagonista, compuesto por   Ryan Gosling  carísmatico para algunos , pero a quien en este film se le echa en falta quizá un poco más de la expresiva humanidad que se le demanda en momentos clave.  Harrison Ford está mejor aunque su mayor  edad marca ya su cansancio.

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